La opinión vuelve a tener peso y el tiempo valor. Es una manera de describir a Substack, la nueva plataforma que deja a un lado a las tendencias y le vuelve a dar importancia a lo escrito y a volcar lo que uno piensa de forma digital. Es ideal para escritores, editores, periodistas e incluso estilistas: se escoge un tema (puede ser algo personal, el retorno del diario íntimo) y se publica, sin intermediarios, sin un feedback de por medio. Rienda suelta a la libertad de expresar lo que se siente y sin juzgar.
“En Substack, el contenido no compite por likes: llega directamente al inbox de quienes realmente quieren leerlo. Viralidad vs afinidad. La clave está en construir una audiencia que lee, no solamente mira” cuenta Alejandra Boland, Consultora de negocios internacionales.
A lo que moda refiere, las publicaciones que se pueden encontrar son infinitas: reflexiones sobre desfiles y sus respectivas colecciones y, sobre todo, recomendaciones e improntas propias sobre productos o servicios (las marcas están empezando a escuchar lo que las plataformas como Reddit dicen). Substack no propone inmediatez; su diferencial está en la atención, tiempo y curaduría. Sentarse a leer volvió a ser un ritual y una experiencia.
“Otra de las características que destacan a Substack es que le da voz y voto a personas que no necesariamente sean conocidas o famosas; es perfecta para jóvenes, productores de moda o periodistas freelance porque tienen su espacio para crear su propio nombre” explica Boland. De todas maneras, nombres ya conocidos también optan por dar su veredicto a través de Substack, sin restricciones.
Es la versión moderna de las revistas en papel, que se aleja de la vorágine de las redes sociales para dar lugar a la reflexión y lectura. La clave es pensar y alejarse del caos. Substack se convierte en un lienzo en blanco para que se pueda crear, contar y crear una comunidad a través de la escritura.
Cuenta de moda para seguir en Substack:
● Alejandra Boland: @thefashionmarketnotes
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