En su edición número 32, Moweek vuelve a consolidarse como el gran punto de encuentro del diseño uruguayo, pero esta vez lo hace dando un paso más allá. La propuesta ya no se limita a un evento: evoluciona hacia un ecosistema donde marcas, diseñadores y público se conectan desde un lugar mucho más cercano, casi íntimo.
La agenda comienza con la Previa Moweek, los días 6 y 7 de abril, con compras exclusivamente online. Pero el verdadero giro llega unos días después, del 24 al 26 de abril, con una experiencia híbrida que combina lo digital con lo presencial y presenta su gran novedad: Circuito Moweek.

El concepto es claro (y potente): sacar la moda del formato tradicional y llevarla a la calle. Carrasco se convierte así en un recorrido vivo, donde el punto de partida es Arocena Mall y, desde ahí, se despliega una ruta que invita a descubrir tiendas, colecciones y activaciones en movimiento.
Durante tres días, el circuito propone algo más que compras: música en vivo, talks con referentes, presentaciones, experiencias beauty, degustaciones y encuentros que convierten cada parada en un momento. Un plan perfecto de fin de semana que se vive entre las 14 y las 21 horas.
La moda, esta vez, no se observa: se transita.

En paralelo, Moweek refuerza su dimensión online con la incorporación del live shopping, una herramienta alineada con las grandes tendencias globales del e-commerce. La experiencia deja de ser estática y pasa a ser en tiempo real: las marcas muestran, interactúan y venden en vivo, acortando distancias con el consumidor.
Más allá de sus nuevas formas, el objetivo permanece intacto: impulsar el diseño nacional. Moweek continúa siendo ese espacio donde conviven marcas consolidadas y talentos emergentes, generando visibilidad, oportunidades y crecimiento real para la industria local.
La estética de esta edición también refleja ese cruce de mundos. Con la modelo Antonia Montero como protagonista, junto a la marca The Farra y el fotógrafo Bruno Nogueira, la campaña explora una narrativa visual donde lo artesanal dialoga con la inteligencia artificial.

Las imágenes parten de lo real —la textura, la prenda, el gesto— y se expanden hacia universos generados digitalmente, donde bordados y estampas parecen cobrar vida. El resultado es una propuesta que no pierde foco: la moda sigue siendo el centro, pero ahora amplificada por nuevas herramientas.
Como en cada edición, Moweek también incorpora una dimensión solidaria: con cada compra se colabora con la Fundación Pérez Scremini. Además, habrá beneficios exclusivos con tarjetas Itaú y la posibilidad de canjear millas directamente en la plataforma online.
Moweek Invierno ’26 no es solo una nueva edición. Es una declaración de intención: la moda uruguaya está en movimiento, se adapta, experimenta y —sobre todo— se acerca cada vez más a quienes la viven como parte de su identidad.
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