Boom turístico por el show gratuito de Lady Gaga en Copacabana

El regreso de Lady Gaga a Brasil está causando un furor sin precedentes, y el impacto no se limita solo al mundo de la música. La plataforma de viajes Despegar reveló que, tras el anuncio del concierto gratuito que la estrella pop ofrecerá el 3 de mayo en la icónica playa de Copacabana, las búsquedas de vuelos a Río de Janeiro aumentaron un 150% en comparación con las tres semanas anteriores.

“El impacto de un evento como el concierto de Lady Gaga va más allá de la escena musical, activando todo el ecosistema de viajes e impulsando la economía de la ciudad carioca”, explicó Alejandro Festa, gerente de Hospedajes y Servicios Turísticos de Despegar. Además, señaló que el crecimiento en la demanda de alojamiento se debe a la posibilidad de financiar los viajes en hasta tres cuotas sin interés y a los paquetes que permiten un ahorro de hasta un 30%.

El fenómeno Gaga ha provocado un aumento del 650% en las búsquedas de vuelos a Río de Janeiro, y la estadía promedio de quienes viajarán para ver el espectáculo será de cuatro días, en contraste con las estadías de siete a diez días que suelen registrarse en verano. Este boom también ha impactado en el turismo interno de Brasil, ya que desde Decolar informaron que las búsquedas de vuelos nacionales a Río aumentaron más de un 60% en comparación con semanas anteriores.

¿Cuánto cuesta viajar a Río para ver a Lady Gaga?

Si bien el show es gratuito, la experiencia completa requiere una planificación. Aquí algunas opciones de paquetes de viaje para disfrutar del evento:

  • Paquete de 4 noches (30 de abril al 4 de mayo): $800 por persona. Incluye vuelo Montevideo- Río ida y vuelta, y alojamiento en un hotel 4 estrellas con desayuno, piscina y gimnasio.

El espectáculo de Lady Gaga promete ser un evento inolvidable, y Río de Janeiro ya se está preparando para recibir a miles de fanáticos de todo el mundo. ¿Estás listo para ser parte de esta locura?

H&M lanza colaboración con Stella McCartney

(Por Agustina Amorós) Hace 20 años, la diseñadora británica Stella McCartney protagonizó la segunda colaboración de diseño en la historia de H&M. Hoy, dos décadas después, vuelve a unirse a la marca sueca con una colección que revisita su archivo y reafirma su compromiso con la moda sustentable. En una conferencia de prensa con la mismísima Stella McCartney, en InfoStyle pudimos preguntar todo lo que queremos saber sobre este lanzamiento global que promete la auténtica rock royalty.  

Rosácea: cuando el problema no es el ácaro, sino el terreno

(Por la Dra. Florencia Paniego  – Médica dermatóloga MN94.996 IG) Durante años, la rosácea fue abordada como un problema superficial, muchas veces reducido al enrojecimiento o a la presencia del Demodex, un microorganismo que habita naturalmente en la piel. Sin embargo, este enfoque resulta limitado. Hoy sabemos que el verdadero origen del cuadro es más profundo y tiene que ver con el funcionamiento de la glándula sebácea y el terreno biológico en el que se desarrolla.

En primera persona con The Farra

(Por Agustina Amorós) Una marca que hace siete años irrumpió en el mercado local como bien su nombre lo indica: con flecos, bochinche y colores, en completo estado de farra. La marca uruguaya The Farra pondera el trabajo artesanal, los tejidos y teñidos naturales, pero los reintroduce con una mirada fresca, joven y divertida. Lo ancestral convive con lo actual, y lo local se piensa también para exportar. En plena zafra de MoWeek –donde esta marca es protagonista de la campaña otoño/invierno– en InfoStyle entrevistamos a sus tres socias fundadoras. Sumate a la farra con Chiara Deffeminis, Silvia Facciolo y Tini Markowicz.

Justin Bieber en Coachella: por qué cantó sobre YouTube (y por qué el gesto dice más de lo que parece)

En medio de uno de los escenarios más imponentes de la industria musical, Justin Bieber eligió una puesta en escena inesperada: sentado frente a una laptop, interpretó clásicos como Baby y Never Say Never sobre videos de YouTube. La reacción fue inmediata. Para algunos, se trató de una falta de energía o incluso de respeto al público. Para otros, una jugada disruptiva que encendió la conversación.