Estas son las tres tendencias que van a marcar el pulso del viaje en 2026.
1. Trenes de lujo: el regreso romántico al tiempo lento
Hay algo profundamente cinematográfico en viajar en tren. Mirar por la ventana, leer sin apuro, cambiar de paisaje sin cambiar de asiento. En 2026, esa fantasía se vuelve realidad —y deseo— para un público cada vez más sofisticado.
La nueva era dorada de los trenes de lujo no solo crece, se reinventa. Ya no alcanza con “jugar” a la Gilded Age durante una o dos noches: los viajeros expertos quieren más. Quieren semanas. Quieren historias largas. Quieren ir pasando de un tren a otro como quien cambia de capítulo.
Agencias especializadas como Railbookers entendieron el mensaje. Por tercer año consecutivo relanzan su impactante Around the World By Luxury Train: nueve países, 60 días y un precio que arranca en 95.000 libras por persona. Pero, leyendo la demanda, en 2026 suman itinerarios de un mes que conectan íconos como el Golden Eagle Silk Road Express, el Rovos Rail de Sudáfrica y nuevas joyas como el Britannic Explorer de Belmond.
Belmond —el gran nombre del viaje ferroviario de lujo bajo el paraguas de LVMH— va aún más lejos: en mayo de 2026 lanzará una nueva ruta del Venice Simplon-Orient-Express que unirá París con la Costa Amalfitana. Sí, suena exactamente tan romántico como imaginas.
El dato no es menor: incluso el turismo de aventura reporta un crecimiento del 41% en viajes en tren. Pero son los rieles de terciopelo los que seguirán marcando tendencia. Y todo indica que 2027 continuará esta historia con el esperado nuevo Orient Express de Accor.
Viajar en tren vuelve a ser una declaración de principios: ir más lento para sentir más.
2. Turismo de supermercado: dime qué compras y te diré quién eres
Puede que no tenga mantel blanco ni reserva previa, pero el supermercado se convirtió en el nuevo templo del viajero curioso. En 2026, recorrer góndolas locales es una forma —honesta y cotidiana— de entender un destino.
Los números lo confirman: el 48% de los viajeros cocina durante sus vacaciones, el 77% disfruta del turismo de supermercado y más de un tercio planea visitar tiendas de alimentación locales en su próximo viaje. TikTok hizo el resto: más de 50 millones de publicaciones celebran papas fritas de sabores imposibles, bebidas regionales y dulces que nunca cruzan fronteras.
Desde los konbinis japoneses y coreanos hasta la Nutella italiana sin azúcar añadido, el supermercado se convierte en souvenir. Uno que cabe en la valija, cuesta poco y cuenta mucho.
Esta tendencia también dialoga con algo más profundo: el deseo de vivir como un local. Comprar lo que compra la gente del barrio, cocinar en el Airbnb, desayunar lo mismo que desayunan ellos. Según Booking.com, el 68% de los viajeros considera llevar alimentos o menaje como recuerdo, y más de la mitad viajaría específicamente por un destino famoso por sus productos.
Incluso los hoteles se suben a la ola. The Newt in Somerset, por ejemplo, tiene su propia granja y mercado dentro de la propiedad, donde huéspedes y locales compran sidras, mermeladas, quesos y mantecas artesanales.
Porque a veces, conocer un lugar empieza en la góndola de lácteos.
3. Hoteles cinco estrellas en el mar: cuando el crucero deja de ser crucero
Si antes el ultralujo tenía una dirección postal, ahora también tiene coordenadas marítimas. En 2026, los hoteles cinco estrellas se mudan al mar… sin perder una sola comodidad.
Ritz-Carlton marcó el camino con sus yates-hotel, y en 2025 presentó el Luminara: 226 suites con balcón, restaurantes Michelin y hasta una boutique Cartier a bordo. Pero lo que viene es aún más ambicioso.
Four Seasons debutará en marzo de 2026 con su primer barco, el Four Seasons I: 95 suites, restaurante omakase, marina privada y juguetes acuáticos. El precio arranca en 15.500 libras por semana y deja claro que no se trata de un crucero tradicional, sino de un resort flotante.
Ese mismo año, Orient Express continuará su renacimiento con el Orient Express Corinthian, una embarcación de 54 suites, restaurante diseñado por Yannick Alléno, biblioteca y marina privada. Y en paralelo, el grupo mexicano Vidanta lanzará el Elegant, ampliando su universo de resorts de lujo al mar.
El mensaje es claro: el viajero quiere la experiencia de un hotel boutique, pero con horizonte infinito.
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