Desert Rock: el paraíso donde el lujo y la naturaleza se funden

Un santuario esculpido en la roca, donde el lujo se camufla con el paisaje ancestral del desierto. Desert Rock no es un resort común, es una obra maestra enclavada en las montañas Hejaz de Arabia Saudita que redefine lo que entendemos por exclusividad y sostenibilidad.

El complejo, diseñado por Oppenheim Architecture en colaboración con Red Sea Global, reinterpreta la esencia de la civilización nabatea, cuyos vestigios arquitectónicos aún perduran en la región. Aquí, la piedra no solo cuenta historias del pasado, sino que cobra vida en un diseño futurista que parece haber emergido orgánicamente de la tierra.

Cada rincón de Desert Rock es un tributo al entorno. Con 30.000 metros cuadrados de terreno intervenido con precisión milimétrica, las opciones de hospedaje son un sueño hecho realidad:

  • Wadi Villas: Oasis privados con piscinas infinitas que se funden con el horizonte.
  • Cliff Hanging Villas: Suspendidas sobre el acantilado, para una vista de vértigo.
  • Mountain Cave Suites & Crevice Villas: Refugios esculpidos en roca, para una experiencia ultra íntima.
  • Royal Villa: El epítome del lujo, diseñada para quienes buscan la máxima exclusividad en un valle aislado.

Más que un destino, Desert Rock es una declaración de principios. Cada detalle ha sido concebido para minimizar el impacto ambiental, desde el uso de materiales reciclados hasta un sistema de refrigeración pasiva que aprovecha la propia geología del lugar. Incluso las plantas autóctonas del desierto han sido integradas en el diseño, transformando el entorno en un oasis vivo.

Aquí, la desconexión es real. No hay estridencias ni excesos, solo una experiencia sensorial donde la naturaleza y la arquitectura se funden con una armonía casi mística.

Desert Rock no es solo un hotel: es el futuro del turismo de alto nivel. Y para quienes buscan lo extraordinario, esta joya en el desierto es, sin duda, el próximo destino a descubrir.

En primera persona con Nani Kesman

(Por Agustina Amorós) La hija de Kesman, la que trabajó décadas como productora de televisión, la mamá de Franco, la que se reinventó a los 40. Hoy, a sus “casi 50” Nani es yogui, instructora de Ashtanga Vinyasa. Da clases presenciales en Pocitos y Carrasco, y este septiembre nos invita a viajar a Formentera, a conocer un paraíso a través del yoga y el encuentro humano. En InfoStyle te invitamos a inhalar por la nariz y a sumergirte en esta charla profunda con Nani Kesman.

Kika Vargas volvió a Bogotá Fashion Week y convirtió la pasarela en una obra de arte contemporánea

Bogotá volvió a vestirse de autor. Y no podía haber mejor forma de inaugurar una nueva edición de Bogotá Fashion Week que con el regreso de Kika Vargas, una de las diseñadoras latinoamericanas que mejor entendió cómo convertir la artesanía en lujo contemporáneo sin perder identidad. Diez años después de su última participación en la plataforma, la diseñadora colombiana volvió a la pasarela con SS/Resort 27, una colección que se movió entre la teatralidad, la nostalgia y una sofisticación casi escultórica.

La caída capilar no empieza en el pelo

La caída del pelo dejó de entenderse únicamente como una cuestión estética para convertirse en una consulta médica cada vez más frecuente. Detrás de un cabello debilitado, afinado o con pérdida de densidad, muchas veces existen procesos hormonales, inflamatorios o metabólicos que el cuerpo intenta manifestar a través del cuero cabelludo.

La colección más humana de Bogotá Fashion Week llevó la firma de Lyenzo

En una Bogotá Fashion Week atravesada por el espectáculo, las estrategias comerciales y el exceso visual, hubo una colección que logró algo mucho más difícil: emocionar. Y sí, tenemos que decirlo. El desfile de Lyenzo fue el favorito de InfoStyle. No solo por la estética impecable o por el trabajo artesanal —que fue extraordinario— sino porque pocas veces una pasarela logra sentirse tan íntima, tan vulnerable y tan honestamente humana.

Bogotá Fashion Week o cómo Colombia se convirtió en el nuevo hotspot fashion de Latinoamérica

Bogotá tiene algo que está pasando. Se siente en las calles, en la energía de su gente, en los cafés llenos después de las seis de la tarde y, sobre todo, en la manera en la que la moda hoy atraviesa la ciudad. Esta semana, Bogotá Fashion Week terminó de confirmar lo que muchos ya venían diciendo en voz baja: Colombia está viviendo uno de los momentos más interesantes de su historia fashion.