Las tres tendencias de viaje que marcarán 2026
Por años, viajar fue sinónimo de correr: checklists, escalas imposibles, fotos para probar que estuvimos ahí. Pero algo empezó a cambiar. Y en 2026, esa transformación se vuelve tendencia. El nuevo lujo no grita, no acelera y no necesariamente brilla: se desliza sobre rieles, se esconde en un pasillo de supermercado o flota, silencioso, en mar abierto. Viajar vuelve a ser una experiencia sensorial, emocional y —sobre todo— humana.
Por años, viajar fue sinónimo de correr: checklists, escalas imposibles, fotos para probar que estuvimos ahí. Pero algo empezó a cambiar. Y en 2026, esa transformación se vuelve tendencia. El nuevo lujo no grita, no acelera y no necesariamente brilla: se desliza sobre rieles, se esconde en un pasillo de supermercado o flota, silencioso, en mar abierto. Viajar vuelve a ser una experiencia sensorial, emocional y —sobre todo— humana.