La obra concebida y originalmente dirigida por Michael Bennett trae a escena una puesta impactante que revela lo que ocurre cuando el sueño de estar sobre el escenario está en juego. A Chorus Line es un homenaje a la vocación artística y una celebración por quienes entregan su vida al escenario.
En la obra, que dura 120 minutos, diecisiete aspirantes compiten en una intensa audición por un lugar en el elenco. A medida que avanza la trama, las preguntas del director abren paso a historias personales que transforman la audición en algo mucho más profundo: un retrato íntimo de quienes viven para bailar, cantar y actuar.
Cuando en InfoStyle supimos que uno de los musicales más icónicos de Broadway llegaba al Teatro Solís, nos contactamos con las productoras a cargo de la producción nacional del musical. Detrás de Reprise Producciones hay cuatro mujeres artistas: la bailarina, cantante y actriz Romina Mattera, la cantante y compositora Johanna Duarte, la intérprete y contadora Carolina Díaz y la bailarina y comunicadora Andrea Arribeltz, con quien conversamos a propósito de este estreno en Montevideo.
¿Cómo fue posible que una obra de Broadway de las características de A Chorus Line se estrenara en Uruguay?
Todo empezó con el sueño maravilloso de Romina Mattera, que es la creadora de Reprise Producciones. Ella es bailarina e intérprete egresada de la escuela de la Escuela de Acción Artística de Luis Trochón y una persona que vive y ama los musicales. Ella quería hacer en Uruguay aquello que veía hacerse en otros países, proyectos increíbles que generan tantas oportunidades, con la intención de empezar a desarrollar este género en Uruguay. Fue así que empezó a tocar puertas, mover contactos e intentar entender el proceso para poder traer un musical de esta índole a Uruguay. Finalmente logró que Concord Theatricals cediera los derechos de A Chorus Line para estrenar en Uruguay, lo cual es un hecho histórico en sí mismo. A partir de eso se empezó a reunir un equipo interdisciplinario que pudiera llevar este proyecto a cabo… Pasó algo maravilloso y es que los artistas se fueron acercando de manera orgánica a medida que se fueron enterando del proyecto, viéndolo como una gran oportunidad para desarrollar el género musical en Uruguay. Así fue que se sumó el Teatro Solís, la Banda Sinfónica de Montevideo y este maravilloso elenco, que surge a partir de una audición de más de 150 artistas que nos demuestran que en Uruguay tenemos mucho talento y que nos estaban faltando las oportunidades.
¿Cuáles fueron los mayores desafíos de producción?
Tuvimos muchos desafíos, como todo lo que es nuevo y abre camino. Lo primero fue crear un equipo de trabajo no solo muy talentoso y experiente, sino también muy humano. Nuestra productora tiene como característica que somos cuatro artistas, por lo que nos interesa cuidar mucho al artista y al intérprete.
Una vez que tuvimos consolidado nuestro equipo que son más de 60 personas entre artistas y técnicos, fue un desafío coordinarlo con una institución estatal de la magnitud del Teatro Solís y la Banda Sinfónica. Fue un gran trabajo de coordinación y producción. Estamos felices con el desafío y con el inmenso equipo logrado. La obra es producto de muchos meses de trabajo.
¿Cómo vivieron el estreno? ¿Con qué sensación se queda el equipo tras estas primeras funciones?
El estreno fue maravilloso. Hicimos función viernes, sábado y domingo con entradas agotadas. Fue un mimo al alma. Lo vivimos con muchos nervios y ansiedad, pero también con la confianza de que lo que estamos haciendo está muy bueno. Creemos en el proyecto. La devolución del público ha sido maravillosa. Hemos recibido comentarios y elogios mucho mayores de lo que hubiéramos imaginado. La sensación de satisfacción es absoluta. Es muy emocionante ver a un elenco cumplir un sueño.
¿Qué impacto tiene esta obra en el ambiente de la comedia musical del Uruguay?
Fue un gran paso para este género en Uruguay. Demuestra que no solo hay talento, sino que también hay gente con ganas de producir y trabajar en esto, y muchas instituciones dispuestas a ayudar. Recibimos el apoyo del Teatro Solís, de la Banda Sinfónica, la Intendencia de Montevideo y los Fondos de Incentivo Cultural… No solo hay mucho talento en Uruguay, sino que cada vez tenemos más plataformas para hacerlo. La comedia musical para niños está más explorada, pero en este género para adultos es un hito que marca un precedente. Dimos un gran paso, en una base sólida, y ahora el cielo es el límite.
A Chorus Line: Hasta el domingo 12 de julio en el Teatro Solís. Entradas disponibles en Tickantel.
Fotos: Mauricio Rodríguez