Zapatillas rojas: la fiebre que conquistó a las ‘celebs’ y que va a pisar fuerte todo el año

Primero fueron un guiño atrevido en algún look casual… y ahora son la tendencia que nadie quiere soltar. Las zapatillas rojas se han convertido en la obsesión fashionista de actrices, cantantes y modelos, desde Hailey Bieber hasta Emily Ratajkowski, pasando por Olivia Rodrigo y Gigi Hadid. ¿El secreto? Funcionan igual de bien con un vestido de verano que con un traje sastre, y tienen la magia de convertir cualquier outfit básico en uno digno de street style.

El espectro es amplio: del rojo cereza al burdeos, pasando por el carmesí o el tono teja. No importa si tu armario es un festival de color o si eres fiel a la paleta neutra; las deportivas rojas siempre encuentran su lugar. Y no hablamos solo de piezas modernas: las favoritas son las que tienen un aire retro o heredan la vibra de modelos icónicos.

Entre las más vistas: las Puma Speedcat OGs que Emily Ratajkowski lleva con todo (literalmente, con todo), las Adidas Samba en rojo amapola de Gigi Hadid que funcionan igual de bien con sastrería que con leggings, o las clásicas Nike Cortez que Olivia Rodrigo combina con camiseta blanca y pantalones acampanados. Hailey Bieber, en cambio, se inclina por la versión en ante de Miu Miu, que eleva con chaqueta de cuero y jeans.

Pero la fiebre no termina ahí: Vans, Reebok, Dries Van Noten, Maison Margiela y Prada también tienen su versión, y todas coinciden en lo mismo: estas sneakers son el toque de energía que un look necesita. Del rojo Ferrari al ladrillo, el efecto es el mismo: un golpe de frescura y actitud.

Y ojo, porque no es un romance pasajero. Las deportivas rojas ya dominaron primavera y verano, y están listas para seguir acompañándonos bajo gabardinas, con vaqueros o como chispa de color en un traje oversize. La ecuación es sencilla: un solo toque rojo… y todo cambia.

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En primera con Florencia Sosa

(Por Agustina Amorós) Empresaria e inversora catamarqueña, tenía 26 años cuando la muerte de su padre la puso al frente del Grupo ECA –un servicio privado de emergencias médicas y prepaga– y de la cadena Minerva Farmacias, líderes en Catamarca. Una década después, con una carrera consolidada en negocios y una vida nómade como influencer, Florencia Sosa (34) decidió parar. Se instaló en Londres, se alejó de los medios y de las redes sociales y se adentró en una necesaria pausa introspectiva para preguntarse cómo quiere vivir —y hacer negocios— de aquí en más. En su primera entrevista en profundidad del último año, ya no escuchamos la voz de una joven catamarqueña que tomó el legado de su familia, sino la de una empresaria argentina ocupada en cuidar su salud mental mientras expande sus negocios a nivel global.