El viento que arrasa: ruta, familia, religión y música… muy buena música

(Por Mathias Buela) Vimos la nueva película de la argentina Paula Hernández, una producción hecha en el Río de la Plata y filmada por completo en Uruguay, en los departamentos de San José, Montevideo y Rocha, basada en una novela de Selva Almada. Gran parte del equipo técnico es uruguayo y la música, compuesta especialmente para el filme, fue realizada por el músico Luciano Supervielle (de pié, por favor). 

¿De qué va? Sumida en un destino que no elige, Leni acompaña a su padre, el reverendo Pearson, en su misión evangélica. El auto se rompe obligándolos a detenerse en el taller mecánico del Gringo, un hombre en las antípodas de la fe que vive junto a Tapioca, un adolescente bajo su tutela. Las horas se demoran bajo una tormenta que se avecina y el reverendo se obsesiona con salvar el alma de Tapioca.

Leni ve en el poder que Pearson ejerce sobre el joven, ecos de su propia historia. Lo enfrenta por primera vez, intuyendo que su vida comenzará en ese preciso instante, asumiendo su destino.

La película dura 94 minutos y, a diferencia de lo que suele pasar con todo en nuestro bendito país, se hace corta. Según explica la propia Paula Hernández, El Viento que Arrasa “es una road movie en el umbral de una tormenta. Un viaje de un padre enceguecido por la fe y de una hija adolescente que intenta quebrar un destino que parece ineludible: ser ladera de un fanático, ser hija sin casa, sin madre, sin memoria. Ser mujer atrapada entre estereotipos religiosos”.

Esta premisa nos lleva a estar junto a los personajes arriba del auto, siendo testigos presenciales del tórrido vínculo familiar que se mueve entre un complejo de Edipo y el rechazo visceral pero, sobre todo, a hurgar en el difícil proceso de decidir si aceptar las cosas como son o jugársela y que sea lo que dios (?) quiera. 

La película se puede ver en Cinemateca, Life Cinemas, Sala B, salas del interior del país, es distribuida por la uruguaya Cimarrón y su realización fue posible gracias a el apoyo del Instituto Nacional del Cine y Artes Audiovisuales (INCAA), Agencia de Cine y del Audiovisual (ACAU), Programa Uruguay Audiovisual (PUA), Fondos de Incentivo Cultural (FIC), y Programa Ibermedia.

H&M lanza colaboración con Stella McCartney

(Por Agustina Amorós) Hace 20 años, la diseñadora británica Stella McCartney protagonizó la segunda colaboración de diseño en la historia de H&M. Hoy, dos décadas después, vuelve a unirse a la marca sueca con una colección que revisita su archivo y reafirma su compromiso con la moda sustentable. En una conferencia de prensa con la mismísima Stella McCartney, en InfoStyle pudimos preguntar todo lo que queremos saber sobre este lanzamiento global que promete la auténtica rock royalty.  

En primera persona con The Farra

(Por Agustina Amorós) Una marca que hace siete años irrumpió en el mercado local como bien su nombre lo indica: con flecos, bochinche y colores, en completo estado de farra. La marca uruguaya The Farra pondera el trabajo artesanal, los tejidos y teñidos naturales, pero los reintroduce con una mirada fresca, joven y divertida. Lo ancestral convive con lo actual, y lo local se piensa también para exportar. En plena zafra de MoWeek –donde esta marca es protagonista de la campaña otoño/invierno– en InfoStyle entrevistamos a sus tres socias fundadoras. Sumate a la farra con Chiara Deffeminis, Silvia Facciolo y Tini Markowicz.

Rosácea: cuando el problema no es el ácaro, sino el terreno

(Por la Dra. Florencia Paniego  – Médica dermatóloga MN94.996 IG) Durante años, la rosácea fue abordada como un problema superficial, muchas veces reducido al enrojecimiento o a la presencia del Demodex, un microorganismo que habita naturalmente en la piel. Sin embargo, este enfoque resulta limitado. Hoy sabemos que el verdadero origen del cuadro es más profundo y tiene que ver con el funcionamiento de la glándula sebácea y el terreno biológico en el que se desarrolla.

Justin Bieber en Coachella: por qué cantó sobre YouTube (y por qué el gesto dice más de lo que parece)

En medio de uno de los escenarios más imponentes de la industria musical, Justin Bieber eligió una puesta en escena inesperada: sentado frente a una laptop, interpretó clásicos como Baby y Never Say Never sobre videos de YouTube. La reacción fue inmediata. Para algunos, se trató de una falta de energía o incluso de respeto al público. Para otros, una jugada disruptiva que encendió la conversación.