Bulles: el Champagne Bar que lleva las burbujas a las alturas de Buenos Aires

En el piso 16 del emblemático Edificio Comega abrió Bulles, un nuevo spot que pone al champagne en el centro de la experiencia. Cocina pensada para el maridaje, coctelería de autor y una vista privilegiada se combinan en una propuesta que busca cambiar las reglas sobre cuándo —y cómo— beber burbujas.

Primero fueron los wine bars. Después llegaron las vermuterías y la explosión de la coctelería de autor. Ahora, una nueva tendencia internacional empieza a ganar terreno: los Champagne Bars, espacios que buscan sacar al champagne de las grandes celebraciones para incorporarlo a planes mucho más espontáneos.

París, Londres, Nueva York y Tokio llevan tiempo explorando este concepto, donde una copa de champagne ya no necesita de un aniversario, una boda o la medianoche del 31 de diciembre como excusa. La idea es más simple —y bastante más atractiva—: celebrar porque sí.

Con esa filosofía desembarcó Bulles, un nuevo espacio ubicado en el piso 16 del histórico Edificio Comega que propone mirar Buenos Aires desde arriba, copa en mano.

“Hoy las nuevas generaciones priorizan experiencias, buscan propuestas gastronómicas con identidad y eligen lugares que cuentan historias. Así nació Bulles, con la idea de impulsar un cambio cultural, donde cada detalle invita a descubrir una nueva forma de disfrutar el momento”, explica Gisele Acevedo, directora de Marketing y cofundadora del proyecto.

En Bulles, las burbujas no aparecen como un complemento de la carta: son el punto de partida de todo. La arquitectura, la iluminación, la música, el servicio y hasta el ritmo del lugar fueron pensados alrededor del champagne y de una experiencia que busca sentirse sofisticada, pero nunca solemne.

La ubicación hace el resto. Desde las alturas del Comega, la ciudad se transforma en parte de la puesta en escena y convierte al espacio en uno de esos lugares pensados tanto para una copa al atardecer como para una cena que se extiende sin mirar demasiado el reloj.

La cocina sigue la misma lógica. En lugar de preguntarse qué champagne funciona mejor con determinado plato, el chef Nicolás Díaz Martini, reconocido por la Guía Michelin, invirtió la ecuación: desarrolló una propuesta gastronómica tomando al champagne como punto de partida.

El resultado es una carta diseñada para explorar su versatilidad, con opciones que van desde ostras, caviar y quesos curados hasta pizzas artesanales y preparaciones contemporáneas. Una forma de derribar otro viejo código: las burbujas pueden acompañar productos sofisticados, pero también grandes clásicos.

La experiencia continúa en la coctelería. Junto al bartender Diego Velasco, Bulles desarrolló una carta en la que el champagne deja de aparecer como un ingrediente ocasional para convertirse en protagonista.

A esto se suma una selección de etiquetas disponibles tanto por botella como por copa, una decisión que permite probar diferentes maisons, estilos y productores sin necesidad de elegir una única botella para toda la noche.

Pero Bulles quiere ir más allá de ser un restaurante con buenas vistas. El proyecto fue pensado como un espacio en movimiento, con una agenda que incluirá Champagne Days, ciclos de Pizzas & Champagne, degustaciones guiadas, lanzamientos internacionales, encuentros con productores y experiencias gastronómicas y culturales.

También incorpora un estudio de streaming propio, desde donde se desarrollarán conversaciones vinculadas a gastronomía, bebidas, cultura y tendencias.

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En primera con Florencia Sosa

(Por Agustina Amorós) Empresaria e inversora catamarqueña, tenía 26 años cuando la muerte de su padre la puso al frente del Grupo ECA –un servicio privado de emergencias médicas y prepaga– y de la cadena Minerva Farmacias, líderes en Catamarca. Una década después, con una carrera consolidada en negocios y una vida nómade como influencer, Florencia Sosa (34) decidió parar. Se instaló en Londres, se alejó de los medios y de las redes sociales y se adentró en una necesaria pausa introspectiva para preguntarse cómo quiere vivir —y hacer negocios— de aquí en más. En su primera entrevista en profundidad del último año, ya no escuchamos la voz de una joven catamarqueña que tomó el legado de su familia, sino la de una empresaria argentina ocupada en cuidar su salud mental mientras expande sus negocios a nivel global.