Este año, la cadena redobla la apuesta con programas especiales en tres destinos que dicen mucho por sí solos: Angra dos Reis, Salvador de Bahía y Punta del Este. Tres escenarios, tres moods, una misma premisa: vivir Pascuas con identidad, sofisticación y disfrute.
Angra dos Reis: lujo natural con pausa consciente
Entre el verde profundo de la selva atlántica y el azul hipnótico del mar, Fasano Angra dos Reis se posiciona como el refugio ideal para quienes buscan bajar el ritmo sin resignar estilo.
La propuesta incluye una estadía mínima de tres noches (desde USD 999) y una agenda que equilibra placer y bienestar: sunset sessions con cócteles al atardecer —sí, de esos que parecen sacados de una película—, actividades al aire libre y un spa que, para la ocasión, presenta un menú exclusivo pensado para resetear cuerpo y mente.
Un plan que no necesita mucho más que tiempo… y ganas de disfrutarlo.

Salvador: cultura, sabor y tradición en clave Fasano
Si lo tuyo es una escapada con identidad, Fasano Salvador tiene ese mix perfecto entre historia, energía y gastronomía que define a Bahía.
Ubicado en pleno casco histórico, el hotel propone vivir Pascuas desde la cultura local, con experiencias diseñadas para sumergirse en el espíritu de la ciudad. El highlight gastronómico llega de la mano del restaurante Gero, que presenta un menú especial para la fecha, elevando los sabores tradicionales con el sello de excelencia de la casa.
Las tarifas parten desde USD 307 + tasas, pero lo que te llevás es mucho más que una estadía.
Punta del Este: plan familiar con impronta Fasano
Más cerca, pero igual de especial. Fasano Punta del Este se prepara para recibir Pascuas con una propuesta que combina naturaleza, gastronomía y un guiño especial para los más chicos.
El clásico infaltable: búsqueda de huevos de Pascua en el Kids Club, sumando ese espíritu lúdico y familiar que transforma cualquier fin de semana en recuerdo.
En paralelo, la experiencia gastronómica se adapta a la fecha con propuestas diseñadas al detalle. El Viernes Santo se vive entre almuerzos de mar en Las Piedras —con buffet y parrilla de pescados y mariscos— y cenas en el restaurante Fasano con menús que celebran la tradición desde una mirada contemporánea.
Porque si algo entiende Fasano, es que los momentos especiales no se improvisan: se diseñan.
Y estas Pascuas, definitivamente, vienen con plan.
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