La moda ya no quiere vivir entre pabellones. Quiere ocupar las calles, dialogar con la arquitectura y convertirse en una experiencia que trascienda el desfile.
Con esa premisa, la Mercedes-Benz Fashion Week Madrid (MBFWMadrid) inicia la transformación más importante desde su creación hace más de cuatro décadas. La edición de septiembre marcará un punto de inflexión: por primera vez, la pasarela abandona IFEMA como sede principal para instalarse en el corazón de Madrid, siguiendo el modelo de ciudades como París, Milán o Copenhague, donde la ciudad forma parte del relato de cada colección.
La iniciativa está liderada por Valentina Suárez-Zuloaga, directora creativa de MBFWMadrid y fundadora de Es Fascinante, quien impulsó una profunda renovación con un objetivo claro: convertir la Fashion Week madrileña en una plataforma internacional capaz de atraer a los principales compradores, medios especializados y líderes de opinión de la industria.
Durante seis días, Madrid dejará de ser únicamente la anfitriona de la Fashion Week para convertirse en su escenario.
Palacios históricos, edificios patrimoniales, galerías, instituciones culturales y espacios emblemáticos recibirán los desfiles, reemplazando el formato tradicional por una propuesta donde la ciudad pasa a ser protagonista.
La decisión responde a una tendencia que las grandes capitales de la moda vienen consolidando desde hace años: convertir cada desfile en una experiencia inmersiva donde moda, patrimonio, turismo y cultura se potencian mutuamente. No se trata únicamente de cambiar de sede. Se trata de cambiar la manera en que se vive una Fashion Week.
La edición reunirá a 33 diseñadores y firmas españolas, combinando nombres consolidados con una nueva generación que hoy redefine el diseño nacional.
Entre los protagonistas estarán Ágatha Ruiz de la Prada, Ángel Schlesser, Pedro del Hierro, Teresa Helbig, Juan Vidal, Acromatyx, JCPajares, Maison Mesa, Simorra, Isabel Sanchís, Lola Casademunt by Maite, Ernesto Naranjo, ManéMané, Hannibal Laguna y Fely Campo, entre otros.
El calendario volverá a reservar un espacio para EGO, la plataforma dedicada al talento emergente que desde hace veinte años funciona como la principal cantera de nuevos diseñadores españoles.
La organización prepara una semana donde la ciudad respirará moda con presentaciones especiales, encuentros entre diseñadores y compradores internacionales, activaciones de marcas, exposiciones, instalaciones artísticas, experiencias gastronómicas, espacios dedicados a la artesanía española y eventos exclusivos de networking.
El objetivo es que la conversación continúe fuera de la pasarela y que tanto profesionales como visitantes puedan recorrer Madrid a través de un circuito creativo donde diseño, hospitalidad, cultura y lujo dialoguen constantemente.
Uno de los movimientos más interesantes de esta edición será la creación de una conexión más fuerte con el mercado latinoamericano.
La firma colombiana Agua by Agua Bendita será distinguida como la primera Diseñadora Internacional Invitada, un reconocimiento que inaugura una nueva etapa para MBFWMadrid y que refleja la intención de convertir la pasarela madrileña en un puente entre Europa y América Latina.
La organización también reforzará la presencia de compradores internacionales, prensa extranjera y nuevos premios destinados a impulsar la proyección global de los diseñadores españoles.
Madrid vive uno de sus momentos más vibrantes. La ciudad se consolidó en los últimos años como un destino de referencia para el lujo gracias a la apertura de hoteles cinco estrellas, nuevas propuestas gastronómicas, galerías de arte, boutiques internacionales y una intensa agenda cultural.
La Fashion Week busca integrarse a ese ecosistema y dejar de ser un evento exclusivamente de moda para convertirse en un acontecimiento que impacte en el turismo, la economía creativa y la proyección internacional de la ciudad.
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