En primera persona con Pablo Giménez

(Por Agustina Amorós) Desde el 2006 entran y salen estudiantes del ya emblemático edificio de Canelones y Pablo de María, donde se dictan las carreras y los cursos cortos que propone Integra, escuela de diseño, moda y producción. Se cumplen casi dos décadas de su fundación, por lo que para conocer a fondo a una de las escuelas de formación de moda más estables y rupturistas de nuestra ciudad, convocamos a su director fundador, Pablo Giménez. Aquí, una charla con un docente de larga trayectoria, de perfil bajo y temple tranquilo, que se expresa a través de su trabajo.

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Pablo es docente. Se aleja diametralmente del cliché de los diseñadores de moda: no propone una estética exuberante, mantiene un perfil bajo y su presencia en redes es escasa y discreta; pero no hay forma de que no lo conozcas si te interesa la moda y el diseño uruguayo. Su vida profesional está abocada a su escuela, Integra, donde cada año recibe a estudiantes y emprendedores que llegan a sus aulas en busca del germinador que él supo construir, cuidar, y hacer crecer a lo largo de los años. “En Integra el propósito es que los estudiantes puedan tener un lugar donde expresarse, profesionalizarse, trascender fronteras y desarrollarse creativamente. Busca ser una escuela de grandes emprendedores”, dice Pablo con auténtica devoción por sus alumnos. Además de en su escuela en Montevideo, también dicta clases en Santiago de Chile en la Universidad del Desarrollo, y siempre está atento a oportunidades en el exterior para sus estudiantes. Pablo Giménez es de esos trabajadores de la industria de la moda local que enaltecen a nuestro país y se ocupan de que tengamos presencia y representación internacional. A través de su generoso rol como docente, Pablo busca que sus alumnos brillen y se desafíen, acompañándolos en sus procesos creativos. Una charla con el director de una de las escuelas boutique más destacadas en diseño y moda en nuestro país.

Integra cumple 18 años de trayectoria, ¿qué retrospectiva hacés de estos años como escuela de diseño? 

Fueron 18 años desafiantes, llenos de logros y satisfacciones… Acompañar a tantos estudiantes en su camino de emprender, dar oportunidades a docentes, compartir entre todas y todos la pasión por descubrir que la moda no es solamente aquello que se desvanece temporada tras temporada. Para mi eso es un gran impulso para seguir construyendo.

Quienes estudian o han pasado por Integra aprenden –por sobre todo– que desarrollar un proyecto creativo se trata de saber comprender al usuario, investigar el contexto, responder a una necesidad y dar valor con un debido producto o servicio. Nos concentramos en una metodología única de trabajo que prioriza el desarrollo de la intuición e invita a cada uno a expresarse con su propia y única voz dentro de la industria. 

¿Cuántas personas trabajan hoy en Integra? ¿Cuántos estudiantes se forman anualmente en la escuela? 

Somos más de diez docentes entre ambas carreras y cursos cortos. En coordinación son dos personas y en comunicación una persona. Al tratarse de una escuela "boutique", los grupos son acotados, permitiendo la convivencia y el buen desarrollo de hasta 40 estudiantes. 

¿Cuál considerás que ha sido el mayor desafío como director de Integra? 

El desafío es lineal, con respuesta día tras día, lo que nos lleva a estar siempre pendientes de los cambios de la industria y lo que el mercado requiere de nuestros futuros profesionales. Creo que la mayor responsabilidad es generar un plan de estudios flexible, actualizado y en consonancia con los intereses que vive cada generación.