Un método japonés by Caro Sur

¿El método de ahorro “a la uruguaya” no te funcionó? No te preocupes, porque este 2025 lo empezamos con un enfoque diferente: el Kakeibo, un método japonés que no solo te ayuda a ahorrar, sino que también te enseña a entender en qué gastás y, lo más importante, por qué lo hacés. Lo mejor: no necesitás aplicaciones, hojas de Excel ni sistemas complejos. Solo un cuaderno, una lapicero y las ganas de tomar el control de tus finanzas.

¿Qué es el Kakeibo?

El Kakeibo (se pronuncia “kah-keh-boh”) enfatiza la importancia de escribir todo a mano como una práctica meditativa para observar tus hábitos financieros. Es como si tu cuaderno se convirtiera en tu terapeuta de finanzas: te hace reflexionar, entender tus gastos y tomar decisiones más conscientes.

¿Cómo funciona?

El Kakeibo empieza con una serie de preguntas simples pero poderosas que te hacés antes de cada compra:

  1. ¿Puedo vivir sin este producto?
  2. ¿Mi situación financiera actual me permite comprarlo?
  3. ¿Lo voy a usar realmente?
  4. ¿Tengo espacio para guardarlo?
  5. ¿Cómo lo encontré? ¿Lo vi en Instagram o simplemente apareció en el shopping?
  6. ¿Cómo me siento hoy? ¿Estresad@? ¿Ansios@? ¿Calmad@?
  7. ¿Cómo me sentiré después de comprarlo? ¿Y cuánto durará esa sensación?

Estas preguntas son clave para frenar compras impulsivas y priorizar lo que realmente importa.

Los pasos del Kakeibo

Para aplicar el método Kakeibo, seguí estos pasos:

1. Registrá tus ingresos: Todo lo que entra, escribilo.

2. Dividí tus gastos en cuatro categorías:

  • Supervivencia: Alquiler, comida, luz, transporte.
  • Opcionales: Salidas, gimnasio, caprichitos.
  • Cultura: Libros, películas, eventos.
  • Extras: Regalos y gastos inesperados.

3. Reservá un porcentaje para el ahorro antes de gastar.

4. Esperá 24 horas antes de hacer una compra importante. Si después de un día seguís pensando en eso, adelante (siempre y cuando cumpla con tu presupuesto).

5. Mirá el estado de tu cuenta con frecuencia para ser consciente de cuánto tenés y cómo lo manejás.

Tips prácticos para empezar

  • Guardá un papelito en tu billetera que diga: “¿REALMENTE necesitás esto?”. Este recordatorio puede salvarte de más de una compra impulsiva. 
  • Pagá en efectivo: Sentir el dinero salir de tu billetera te hace más consciente del gasto. 
  • Leé el libro “Kakeibo: El arte japonés de ahorrar dinero” para profundizar en la metodología.

Empezá a priorizar

El Kakeibo no se trata solo de ahorrar, sino de aprender a priorizar y gastar de forma más consciente. Este enero, un mes lleno de emociones y gastos post-fiestas, es el momento ideal para ponerlo en práctica.

¿Te animás a probarlo? ¡Contame cómo te va y qué descubrís sobre tus hábitos financieros!

Tu opinión enriquece este artículo:

Apuntes literarios a propósito de “Cumbres Borrascosas”

(Por Agustina Amorós) Llega al cine la tan esperada adaptación de “Cumbres borrascosas” dirigida por Emerald Fennell y protagonizada por –nos ponemos de pie– Margot Robbie y Jacob Elordi, una dupla australiana que promete. La obra maestra gótica de Emily Brontë, publicada originalmente bajo seudónimo masculino en 1847, fue llevada a la pantalla un sinfín de veces. Más allá de la película, en esta nota te contamos todo lo que una lectora InfoStyle debería saber antes del estreno más esperado del año. 

Febrero 2026: el horóscopo que pide estilo, coraje y poca paciencia con lo que no funcion

Febrero llega con prisa de mes interminable, pero eso no significa que no puedas reordenar tu vida con la elegancia de quien sabe qué llevar puesto y qué soltar. Este mes pide decisiones centradas, sensibilidad práctica y un toque de glamour en la gestión emocional: los astros empujan, pero no cargan con tus excusas. Si algo no cuaja, tal vez no sea culpa del universo; a veces basta cambiar el peinado de la estrategia.

Las redes sociales van a juicio: un caso histórico por diseño adictivo que podría cambiar la protección de menores

En una sala del tribunal federal de Los Ángeles arranca la próxima semana un juicio que promete marcar un antes y un después en la relación entre menores y plataformas digitales. El pleito contra gigantes como Meta y Google —y por extensión contra TikTok, Snapchat y YouTube— plantea que sus productos fueron diseñados para crear hábitos adictivos que llevaron a jóvenes a la depresión, la autolesión y, en casos extremos, al suicidio.