Ritz-Carlton Maldivas: un paraíso que redefine el lujo

Ubicado en las aguas cristalinas del archipiélago, el Ritz-Carlton Maldivas, Fari Islands, es mucho más que un destino, es una experiencia que despierta los sentidos y redefine el lujo en cada rincón. Durante nuestra visita, tuvimos la oportunidad de descubrir por qué este resort es una joya en el Océano Índico.

Desde el momento en que llegamos, quedamos fascinados por el diseño arquitectónico del resort, donde la modernidad y la sostenibilidad convergen de manera impecable. Las villas, cada una con su piscina privada y vistas panorámicas al océano, son un refugio de serenidad. Diseñadas en forma circular, evocan la idea de un flujo infinito y armonía, recordándonos la conexión entre el ser humano y la naturaleza.

El lujo se vive en los detalles, y el equipo del Ritz-Carlton lo sabe. Cada villa cuenta con un Aris Meeha, un mayordomo personal que se anticipa a cada necesidad, desde organizar actividades acuáticas hasta personalizar cenas privadas bajo las estrellas. Este nivel de atención convierte la estadía en una experiencia inigualable.

La propuesta culinaria fue uno de los grandes puntos destacados de nuestra visita. Desde platos de inspiración asiática en Summer Pavilion hasta un festín de sabores mediterráneos en La Locanda, cada comida fue un viaje gastronómico. Mención especial para los cocteles creativos de Eau Bar, el lugar perfecto para disfrutar de una puesta de sol inolvidable.


Las experiencias ofrecidas son tan exclusivas como emocionantes. Desde snorkel en arrecifes vírgenes hasta paseos en yate al atardecer, el Ritz-Carlton Maldivas invita a explorar el paraíso desde todas sus perspectivas. En nuestro caso, el Ritual del Amanecer, una sesión de yoga frente al océano, fue un momento de pura conexión.

El resort no solo destaca por su lujo, sino también por su compromiso con el medio ambiente. Programas de restauración de corales, uso de energía renovable y un enfoque en la conservación marina aseguran que cada experiencia tenga un impacto positivo en la naturaleza.

El Ritz-Carlton Maldivas no es solo un lugar para hospedarse, es un destino para reconectarse, relajarse y celebrar la belleza del mundo. Nuestro paso por este oasis dejó grabado en nosotros un sentimiento de paz y asombro que difícilmente olvidaremos. Si existe un paraíso terrenal, creemos que lo encontramos aquí.

Fasano: el lujo sereno que conquista el mundo

Hay nombres que se vuelven sinónimos de elegancia. Fasano es uno de ellos. Nacido en São Paulo en 1902, este sello brasileño se ha transformado en un referente mundial de la hotelería de lujo, combinando historia, arquitectura, gastronomía y un estilo inconfundible que atraviesa generaciones. Esta semana, el grupo volvió a brillar en el mapa internacional al recibir múltiples reconocimientos, entre ellos cinco Llaves Michelin y destacados puestos en los rankings de Condé Nast Traveller en América, Europa y Estados Unidos.

En primera persona con Jimena Barbero

(Por Agustina Amorós) Jimena Barbero (36) es contadora y tiene un máster por la Universidad de Montevideo, aunque decidió dedicar su vida profesional a la gastronomía. Inspiradas en la trayectoria de su padre, junto a su hermana abrieron dos restaurantes en Carrasco. Desde hace nueve años están al frente de Manzanar —cuatro años consecutivos en la lista de los 100 mejores restaurantes de América Latina— y de Río, una propuesta complementaria que ya cumplió tres años. Está en pareja con el también gastrónomo Mateo Plada, y juntos tuvieron a Antonio, su bebé de un año. En vísperas de su cumpleaños, antes de soplar las velitas en su restaurante, Jimena se sentó a conversar con InfoStyle.

Jorge Drexler vuelve al origen: “Toco madera”, el latido afro-uruguayo que inaugura la era Taracá

Hay artistas que evolucionan y otros que, en un gesto casi alquímico, regresan a casa para reinventarse. Jorge Drexler pertenece a esta última categoría. Con la elegancia conceptual que lo caracteriza, el músico uruguayo presenta “Toco madera”, el primer adelanto de su próximo álbum, Taracá, el decimoquinto disco de estudio de una carrera que no conoce fronteras ni etiquetas.