En el Día del Libro te recomendamos leer: «Comerás flores», de Lucía Solla Sobral

(Por Agustina Amorós) Esta semana se celebró el Día Internacional del Libro y en InfoStyle encontramos el momento perfecto para traer una nueva recomendación literaria. Hoy te invitamos a leer «Comerás flores», primera novela de la española Lucía Solla Sobral, que ya supera los 25.000 ejemplares vendidos en menos de un año y ya es una de las revelaciones literarias del momento. Un libro que, con solo abrirlo, se transforma: puede volverse un pañuelo para atravesar un duelo, una catarata de amor tóxico, o un mapa para poder volver a casa.

El mundo del libro es inmenso, dinámico y comercial. Las novedades se recambian semanalmente y son pocos los títulos que logran quedarse. Menos todavía los que irrumpen con fuerza, se agotan y despiertan en los lectores esa ansiedad particular de la escasez. Eso pasó con «Comerás flores», de Libros del Asteroide. Apenas lo encontré en librerías quise llevármelo a casa. Sabía que era un libro honesto. Tan honesto que incomoda. 

Este libro nos cuenta la historia de Marina, una chica de 25 años que se acaba de graduar y de perder a su padre. En medio del duelo conoce a Jaime, un hombre que es veinte años mayor que ella, con un gran capital social y económico que la llena de toda la atención que ella necesita en ese momento. Entre ellos surge un amor muy urgente. Pero ese amor que a ella le gusta tanto también la deja sin tiempo y no logra completar el duelo por su padre.

Lucía Solla Sobral escribe rápido, como sin respirar, y hay algo contenido en su prosa que vuelve más perturbador lo que narra. Una novela que “explora qué significa ser joven, madurar y construirse una identidad”, dice la editorial. Al leerla entendí el porqué de su éxito literario –más allá de que está bien narrado–, es una confesión también colectiva, que sana.

La novela pone la violencia psicológica en el centro. Es un libro sobre una relación tóxica, sí, pero narrada desde la complejidad de la verdad: sin una víctima perfecta, sin un monstruo de manual. Nos muestra cómo el dolor puede volver vulnerable el deseo, y cómo hay veces que el refugio se vuelve, sin darse cuenta, un lugar que no es seguro. 

Hay un detalle en el libro que hizo sonreír a esta lectora uruguaya: Marina, la protagonista del libro, es gran lectora de Cristina Peri Rossi. Esa referencia, en clave erótica e inquietante, dialoga con los procesos que atraviesa la novela y para mí fue un grato puente a Montevideo.

Es un libro breve, pero que late. Tiene ese carácter urgente que no hará dificil que dure más que un par de días en tu mesa de luz. Cuando terminé la última página sentí esa sensación de vacío que dejan las buenas novelas. Luego sucedió una de esas coincidencias que pocas veces pasan: supe que la autora visitará Montevideo en los próximos días. Así que a mi invitación a leer este libro, le sumo este encuentro. El próximo miércoles 29 de abril a las 19:00 la autora se presentará en el Centro Cultural de España (Rincón 629), junto a la escritora uruguaya Eugenia Ladra para conversar sobre sus óperas primas —Comerás flores y Carnada—, los procesos de escritura, los primeros pasos en el mundo editorial y el desplazamiento de sus textos hacia otras geografías. El acceso es libre y gratuito hasta completar aforo.

Queda hecha la invitación a descubrir este libro. Es urgente. 

En primera persona con Paula Melgar

(Por Agustina Amorós) Paula Melgar (32) creció en una zona rural de Migues, en el departamento de Canelones. Lejos del mundo de la moda, los brillos y los colores, llegó a Montevideo a estudiar Contador Público. Tres años después decidió hacer borrón y cuenta nueva. Se formó como maquilladora y se graduó en Producción y Comunicación de Moda en Integra. Hoy es una referente del beauty en nuestro país. A través de su cuenta @pauumelgar muestra su trabajo como make up artist, sus excepcionales proyectos artísticos y nos invita a todos a dar pinceladas en el maravilloso mundo creativo.

Mallorca según InfoStyle: la guía definitiva para vivir la isla como un local (y volver enamorado)

La mayor de las Islas Baleares lleva años siendo el refugio favorito de celebridades, diseñadores, empresarios, artistas y viajeros que buscan algo más que playas paradisíacas. Porque sí, el agua parece sacada del Caribe, pero la verdadera magia aparece cuando uno se pierde por pueblos de piedra, almuerza frente al Mediterráneo, descubre un hotel escondido entre montañas o termina el día viendo uno de los atardeceres más espectaculares de Europa.