Hay aniversarios que se celebran, y hay aniversarios que se manifiestan. BAFWEEK cumple 25 años y no lo hace con nostalgia, sino con intención. Del 2 al 6 de marzo, la semana de la moda más emblemática de Argentina presenta su edición Otoño-Invierno 2026 con una declaración clara: el futuro es híbrido, urbano y profundamente identitario.
La Rural vuelve a ser el corazón —ese punto de encuentro casi ritual donde diseñadores, prensa, compradores y fieles fashionistas se reconocen cada temporada—, pero la pasarela se expande. Buenos Aires se convierte en escenario vivo. La ciudad no es fondo: es protagonista.
Un line-up que dialoga entre legado y nueva generación
En agenda, nombres que sostienen el pulso creativo del mapa local y nuevas miradas que reconfiguran el ADN argentino. García Bello, Valentina Schuchner, Velasco, De Cristi, Luz Ballestero y Sadaels construyen un recorrido donde conviven oficio, riesgo y narrativa. Y como guiño a la memoria colectiva —pero sin quedarse en ella—, regresa Las Pepas a la sala central, reactivando una energía que marcó época.
La grilla confirma algo que BAFWEEK entiende bien: la moda no es una foto fija, es una conversación entre generaciones.
La ciudad como pasarela
En paralelo, Mishka, Kosiuko, Bolivia y Bullbenny llevan la moda al espacio urbano, integrando pasarela y paisaje. La frontera entre desfile y calle se diluye. El asfalto, la arquitectura y el ritmo porteño se vuelven parte del styling. Es la moda en movimiento, respirando el mismo aire que su audiencia.
Este gesto no es menor. Responde a un consumidor que ya no mira la moda desde la distancia, sino que la habita.
Los ejes: circularidad, identidad y género sin etiquetas
Si algo atraviesa esta edición es la intención conceptual. La circularidad no aparece como tendencia pasajera, sino como responsabilidad estructural. La identidad cultural se explora sin folclorismos obvios: tradición reinterpretada, técnicas resignificadas, memoria convertida en innovación.
Y el género —cada vez más territorio flexible— se presenta como espacio de experimentación estética y libertad expresiva. Siluetas que fluyen, códigos que se mezclan, límites que se desdibujan.
No hay una mirada al pasado desde la añoranza, sino desde la construcción. La historia se honra, pero se proyecta.
25 años después
BAFWEEK llega a su cuarto de siglo consolidada como plataforma y laboratorio. Esta edición Otoño-Invierno 2026 no solo celebra una trayectoria; confirma que la moda argentina sigue teniendo algo urgente que decir.
En tiempos donde todo cambia a velocidad digital, la pasarela —ya sea en La Rural o en una esquina de Buenos Aires— sigue siendo el espacio donde las ideas toman forma. Y esta temporada, más que nunca, la ciudad está invitada a vestirse de futuro.