Hublot brilla en el Prix Baron B: una noche donde el lujo y la sensibilidad se encuentran

Hay eventos que reúnen glamour. Y luego está el Prix Baron BÉdition Solidarité, donde la elegancia se viste de propósito. En esta edición, una selección de figuras queridas por el público —Facundo Pieres, Benjamín Vicuña, Sofía Zámolo, Helena Otamendi, Gege Neumann, Zuzu Coudue y Cami Orsi— se unió a Hublot, la prestigiosa casa relojera suiza, para una noche que combinó belleza, sofisticación y compromiso social.

La presencia de Hublot no pasó desapercibida. La marca, reconocida globalmente por su audacia estética y su mirada contemporánea de la relojería de lujo, exhibió algunas de sus piezas más emblemáticas. Cada reloj parecía contar su propia historia: materiales inesperados, ingeniería precisa, diseños que dialogan con el arte y la arquitectura. Es la filosofía de la casa —el Arte de la Fusión— la que respira en cada creación, un principio que une tradición e innovación, refinamiento y vanguardia, herencia y riesgo.

En la alfombra, los invitados interpretaron ese espíritu a su manera. Facundo Pieres, impecable, aportó una presencia sobria y carismática; Benjamín Vicuña llevó su estilo elegante y atemporal, ese que equilibra naturalidad y presencia. Sofía Zámolo —radiante— combinó glamur con frescura, mientras Helena Otamendi aportó un guiño moderno con su sensibilidad estética siempre afinada. Gege Neumann y Zuzu Coudue sumaron ese toque de moda sin esfuerzo, y Cami Orsi completó el cuadro con una energía luminosa, cercana, que conecta con la nueva generación de fashion lovers.

El ambiente, más que una gala, se sintió como un encuentro: miradas cómplices, conversaciones que mezclaban arte, gastronomía y causas sociales, copas alzadas en celebración. En ese marco, los relojes de Hublot funcionaron casi como un símbolo: precisión y audacia, sí, pero también una invitación a valorar el tiempo, a entenderlo como un espacio para construir impacto.

Al final de la noche, quedaba la sensación de haber asistido a algo más que una gala: un recordatorio de que el estilo puede ser hermoso, pero es aún más poderoso cuando se alía con la solidaridad. Y en esa ecuación —donde tradición y modernidad, belleza e impacto, moda y sensibilidad se fusionan— Hublot volvió a demostrar por qué sigue a la vanguardia del tiempo.

En primera con Florencia Sosa

(Por Agustina Amorós) Empresaria e inversora catamarqueña, tenía 26 años cuando la muerte de su padre la puso al frente del Grupo ECA –un servicio privado de emergencias médicas y prepaga– y de la cadena Minerva Farmacias, líderes en Catamarca. Una década después, con una carrera consolidada en negocios y una vida nómade como influencer, Florencia Sosa (34) decidió parar. Se instaló en Londres, se alejó de los medios y de las redes sociales y se adentró en una necesaria pausa introspectiva para preguntarse cómo quiere vivir —y hacer negocios— de aquí en más. En su primera entrevista en profundidad del último año, ya no escuchamos la voz de una joven catamarqueña que tomó el legado de su familia, sino la de una empresaria argentina ocupada en cuidar su salud mental mientras expande sus negocios a nivel global.