La historia de la tan aclamada cartera Kelly de Hermés

Hermés genera ventas anuales por un total de USD 14,350 millones, de los cuales el 42% proviene de la comercialización de productos de piel, destacando especialmente dos íconos: La Kelly y La Birkin. Estas carteras tienen un precio que oscila entre USD 10,000 y USD 12,000, y son objeto de deseo para muchos.

Adquirir una de estas carteras no es tarea fácil. Para obtenerla, debes convencer a tu asesora de ventas de Hermés de que eres "digno de merecerla", acumulando puntos a través de la compra de otros productos de la marca. Este proceso se debe a que Hermès sigue siendo una empresa que fabrica todo de manera artesanal. A nivel mundial, lanzan solo 120.000 carteras al año, lo que no satisface la alta demanda existente.

Pero, ¿qué hizo que la cartera Kelly se volviera tan famosa? Antes de recibir este nombre, La Kelly era conocida como Decoupage. Su transformación se dio cuando Grace Kelly, princesa de Mónaco, fue fotografiada saliendo de un hotel con la bolsa frente a su vientre para ocultar su embarazo. La imagen se viralizó en todas las revistas de moda de la época, y fue entonces cuando en Hermés decidieron rebautizarla como "La Kelly Bag". Desde entonces, se ha convertido en una de las carteras más solicitadas por los aficionados a la marca.

La nueva era de los viajes familiares: experiencias a medida para todas las generaciones

Las vacaciones familiares ya no responden a un único formato. Cada vez más, los viajeros buscan propuestas que contemplen las necesidades e intereses de todos los integrantes del grupo, desde los más pequeños hasta los adultos mayores. En este escenario, los viajes multigeneracionales ganan protagonismo y marcan una nueva tendencia en la industria turística: experiencias compartidas, pero con espacios, actividades y servicios diseñados para cada perfil.

Substack: el regreso de la lectura pausada en la era de la inmediatez

(Por Alejandra Boland, consultora de negocios internacionales) En un contexto donde lo vintage vuelve a marcar tendencia, también resurgen ciertas formas de consumir contenido que parecían haber quedado atrás. Mientras las redes sociales tradicionales apuestan por la velocidad, los videos cortos y la búsqueda constante de viralidad, una plataforma gana terreno proponiendo exactamente lo contrario: detenerse a leer. Se trata de Substack, un espacio digital que pone al texto en el centro de la escena y devuelve protagonismo a las ideas, la reflexión y las voces personales.